Trucos para transformar una habitación

Si tu casa es tu reino, tu habitación es tu refugio particular más preciado. Y no solo para ti, sino para quienes comparten tu mismo techo: la habitación de cada uno es un espacio muy especial, aquel lugar en el que, a diferencia de otros lugares de la casa, no se reciben a las visitas.

El dormitorio es el lugar ideal para descansar, dormir, relajarse, y disfrutar de intimidad, sin perturbaciones de ningún tipo. Para los más pequeños de la casa, hay que sumar que su habitación también es el espacio destinado a sus juegos y al desarrollo de su fantasía. 

Por eso, y dada la función que representa una habitación en la casa, su ambiente es muy importante, porque puede influir mucho en nuestro estado de ánimo. Tanto los colores que predominan en una habitación como el resto de la decoración, tienen un impacto muy significativo en nuestro cerebro: nos sentiremos más tristes, alegres, relajados, irritables… Todo dependerá de los detalles que formen parte del ambiente del dormitorio, y uno de ellos es el papel pintado. Veamos por qué. 

 

 

La influencia del papel pintado en el ambiente de la habitación

Si te gusta la decoración, seguramente ya conoces el gran potencial decorativo del papel pintado para pared, que desde hace unos años vuelve a ser una fuerte tendencia en interiorismo. Y no solo eso, sino que representa otras ventajas importantes respecto a la pintura, como son su instalación en la pared, que es más sencilla y limpia, su capacidad para cubrir posibles defectos,  y también su precio, más asequible que otras opciones.

La correcta elección del color y el diseño del papel pintado, también influyen mucho para conseguir el efecto buscado. Si se trata de conseguir el ambiente más adecuado para una habitación, hay que tener en cuenta varios factores. El principal de ellos es que el papel sea de un color y diseño que no perturbe el descanso ni la relajación, sino todo lo contrario. 

También hay que valorar si se trata de un dormitorio para los más pequeños de la casa, en cuyo caso, el papel pintado infantil, por su particular diseño, será el más adecuado. Con un papel pintado infantil se embellece la habitación al mismo tiempo que se estimula la relajación, el sentido de la observación y la imaginación de sus pequeños moradores o moradoras. Ocurre lo mismo con el  papel pintado bebé y el papel pintado juvenil: sus diseños están pensados para encajar a la perfección con todas las etapas de la vida de nuestros hijos, desde que acaban de nacer hasta que ingresan en la adolescencia.

Ahora que nos ha quedado claro la influencia del papel pintado en una habitación, vamos a ver cómo escoger los colores más acertados y otros “tips” que nos ayudarán a transformar un dormitorio. 

 

 

Orden y color

Mantener el orden tanto en el dormitorio como en el resto de la casa, transmite serenidad  y bienestar, ambos sentimientos que ayudan a combatir el estrés y la angustia. Por lo tanto, empezar por aplicar el orden en la habitación y procurar mantenerlo todos los días, es fundamental. 

Y en el caso de la habitación de los más pequeños de la casa, aunque conseguir que reine el orden puede parecer una tarea imposible, no lo es tanto, y es una forma de inculcarles buenos hábitos desde la infancia. Además del orden, deshacerse de algún mueble que está deteriorado o trae malos recuerdos, también ayuda cuando se trata de renovar una habitación.

Por lo que respecta al color de las paredes, influye enormemente en la habitación, tal vez lo que más. Cuando interesa evitar al máximo la sensación de  melancolía, es preferible evitar colores grises opacos y oscuros en general. En el caso del papel pintado, en este caso lo eligiremos de un modelo tanto liso como estampado en el que predominen los tonos cálidos y alegres como el amarillo, el naranja, el rojo, el dorado o algunos ocres. 

Si lo que más se busca es potenciar la sensación de relax y frescor, nos decantaremos por papeles pintados en tonos azules, pastel, verde musgo o verde olivo.  Y en el caso de buscar amplitud, paz y armonía, el predominio del beige mezclado con el blanco ayudará a conseguir nuestro propósito. 

En cuanto al tipo de estampado de papel pintado, si es de gran tamaño lo instalaremos en una pared única: aquella que sirva de cabecero de la cama. El resto de la paredes pueden empapelarse de un color liso que esté en consonancia con el de la pared principal. Y si se opta por un modelo de papel pintado con dibujo o estampado discreto, podremos instalarlo en todas las paredes, o bien alternarlo con otro modelo o papel liso,  si buscamos conseguir un efecto más original. 

 

 

Mobiliario y otros detalles

Como decíamos anteriormente, aquellos muebles que se vean demasiado viejos, oscuros o que transmitan malos recuerdos, es preferible desecharlos. A no ser que pueden forrarse con papel pintado, aunque sea una parte de ellos, como por ejemplo, las puertas del armario o los cajones de una cómoda. 

En el caso de intentar darle un nuevo aire a un sillón en una habitación, podemos adornarlo con algún cojín de colores vibrantes como el amarillo o el rojo. Con el resto de textiles como cortinas, colchas y alfombras, haremos otro tanto: renovarlos y que predominen los colores que más nos interesen, dependiendo de si buscamos alegría, serenidad, calidez, frescor, etc. 

Con las plantas, aunque son muy decorativas y aportan ánimo y renovación a una habitación, es preferible evitarlas si son de gran tamaño, ya que durante la noche consumen oxígeno. Pero podemos optar por alguna planta artificial en un rincón, por ejemplo, con un tiesto de yute o mimbre.  Una planta con flor de orquídea natural sí que está indicada para un dormitorio, y aporta un toque tan sofisticado como elegante.

Otro detalle que te ayudará a conseguir y mantener la sensación de renovación en una habitación es una correcta ventilación. Para ello, es importante abrir la ventana todas las mañanas durante un mínimo de cinco minutos. Este simple gesto, además de  ayudar a eliminar posibles malos olores también permite que entre la luz del sol, que tiene un efecto positivo sobre el estado de ánimo, e incluso evita la proliferación de bacterias.

 Y cuando llegue la noche, si es la habitación de  un adulto, puedes encender una vela aromática de un olor agradable, relajante o sensual, según tus gustos: frutal, de lavanda, de incienso, especiada… Además, a la luz de las velas, la decoración de tu habitación tendrá una dimensión especial.

¿Has visto como no es tan difícil transformar una habitación, hasta el punto de que parezca  otra? Pues ya puedes ponerte manos a la obra y empezar escogiendo el papel pintado ideal: lo encontrarás en el catálogo de Saint Honoré. ¿Dónde sino?

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