Decorar muebles con papel pintado

El papel pintado está dando más juego que nunca en la decoración de interiores. No solamente es perfecto para transformar cualquier estancia llenando de vida las paredes, sino que puede hacer la misma función en los muebles. Sí, esos muebles que ya no nos convencen pero de los que no queremos desprendernos, o que nos gustaría transformar para darles un aire renovado y original… ¡como si fueran nuevos! 

 

Esto es posible gracias a los papeles pintados: de forma sencilla, original  y económica, los muebles parecen otros. Y además, durante el proceso incluso puedes disfrutar viendo cómo se transforman, como si de una manualidad se tratase. 

¿Qué muebles pueden empapelarse? Las posibilidades son casi infinitas: pueden cubrirse las puertas de un armario, el cabecero de una cama, las estanterías, una cómoda, cajones por fuera o por dentro, mesitas bajas, cajas, marcos de fotos…

Empapelar estos muebles u objetos supone darles una segunda oportunidad, y por ende un ahorro, ya que no hay que sustituirlos gracias a la capacidad de restauración del  papel pintado. 

 

Tantas posibilidades como quieras

A la moda  de empapelar paredes, una tendencia fuerte que ha vuelto para quedarse, le sigue la de  hacer lo  mismo con los muebles, especialmente si son pequeños. Hay quien  aprovecha los rollos de papel  pintado  de pared sobrantes después de empapelar una estancia para hacer lo propio con algún mueble, que acaba quedando como nuevo y mucho más atractivo que antes

Ya que el resultado de empapelar muebles es realmente bueno, cada vez es más frecuente hacerlo no solamente con los retales de papel sobrante, sino comprando rollos de papel nuevos expresamente para ello. 

Otras veces se emplea una técnica perfecta para crear ambientes más armónicos y unificados: se trata de empapelar paredes y muebles de forma conjunta, empleando el mismo revestimiento. Este efecto es muy interesante y crea sensación visual de mayor amplitud, por lo que es una  buena opción en ambientes de espacio reducido. 

 

 

Consejos antes de decorar los muebles con papel pintado

 

Como decíamos, es un proceso sencillo y entretenido como si de una manualidad se tratase, pero tiene su técnica. Así es que, antes de ponerse manos a la obra, conviene tener en cuenta algunos consejos para conseguir el mejor resultado posible:

 

  • Asegúrate de que la superficie del mueble a empapelar esté limpia, lisa, y convenientemente  preparada, como haríamos con una pared.

 

  • Si el mueble es de melamina, plástico o cristal, antes de empapelarlo hay que aplicar con brocha una imprimación en spray o formato líquido que sea específica para superficies no porosas. 

 

  • En el caso de empapelar un mueble de madera barnizada, hay que lijarlo previamente para abrir los poros, aplicando la cola  a continuación. 

 

  • Los muebles de superficie muy porosa necesitarán una capa de imprimación acrílica.  Una vez haya secado por  completo,  podrán empapelarse.

 

  • Si al mueble a empapelar está previsto darle mucho uso, es preferible optar por papel pintado vinílico, más resistente al desgaste y los roces. El papel pintado adhesivo también es una buena opción en estos casos.

 

  • El  buen resultado final dependerá también de elegir un diseño de papel pintado que combine con el color del mueble. Si entre los colores del estampado del papel hay al menos uno que sea muy parecido o igual al del mueble, las posibilidades de que quede bien se multiplican.

 

 

 

El proceso paso a paso

 

En primer lugar, además de los rollos de papel pintado hay que contar con los utensilios necesarios para nuestro cometido: bocha, tijeras o cúter, espátula o trapo y cola vinílica.

A continuación le llegará el turno a la preparación del mueble, bien sea con lijado si la superficie es barnizada,  o aplicando una imprimación específica si no es porosa. 

Después hay que tomar medidas exactas de la superficie del mueble a cubrir, y cortar el papel pintado que encaje con las mismas. Es más fácil de lo que parece: basta con tener pulso firme y hacerlo sin prisas. Como decíamos, el proceso de empapelar un mueble es parecido a una manualidad, y hacerlo con tranquilidad ayuda a disfrutarlo y conseguir mejores resultados.

Llegado el turno de aplicar la cola vinílica, se hará con un  rodillo pequeño o una brocha, según resulte más cómodo. Hay que extenderla bien sobre el reverso del papel  o la superficie del mueble a cubrir, dependiendo del tipo de papel escogido.

En el momento de colocar el papel, hay que alinearlo con la superficie del mueble. Después usaremos una espátula o trapo para su alisado, eliminando las posibles burbujas de aire y asegurando bien esquinas y bordes

Y ya está, a partir de este momento el mueble estará transformado, restaurado y listo para lucir como nuevo. El papel pintado sirve para toda clase de muebles, bien sea para cubrir enteramente su superficie, o bien  solamente una parte. Todo es cuestión de imaginación y sentido de la estética, por lo que te recomendamos un “paseo” por nuestra tienda online:  viendo la variedad de diseños que te  ofrecemos en Saint Honoré,  seguro que encontrarás la inspiración que necesitas.

 

 

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